Optar por una Metodología Clara y Adaptada
Una buena metodología de puesta en práctica de tu ERP es un factor clave de éxito. Si está bien adaptada a tus peculiaridades organizativas y funcionales será un hilo conductor, la hoja de ruta del proyecto.
Para empezar, se trata de posicionar las cargas internas y externas. Para ello, tienes que designar un jefe de proyecto y asegurarte de la disponibilidad de los usuarios clave. El planning también se definirá en esta fase.
Clave: una visibilidad optimizada de para todas las partes implicadas en el proyecto, tanto en términos de presupuesto como de plazos. A continuación, hay que repartir los roles. Es absolutamente crucial determinar, desde el principio y de forma precisa, quién hará cada cosa. Las etapas del proyecto también deberán ser definidas claramente.
Por último, todo esto debería formalizarse en documentos que perpetuarán el trabajo efectuado. Debes planificar también comités de coordinación a lo largo del proyecto con el fin de asegurar el respeto de los compromisos por todas las partes (tomas de decisión, arbitraje, control …).
Esta metodología se aplica desde el principio del proyecto.
CONSEJO: Concilia el enfoque funcional e integrado.
Es esencial tener en cuenta las profesiones a todos los niveles, porque el usuario debe encontrar los procesos propios de su profesión. Y todo ello pensando en la profesión de cada uno, no hay que perder de vista el enfoque integrado del ERP y, por lo tanto, los flujos de información en el seno de la empresa.









