Elegir bien la solución de Gestión y el Fabricante
La solución integrada:
Se trata de caracterizar la oferta de la forma más precisa posible con la ayuda de varios criterios:
- La tecnología instalada: ¿es abierta? ¿estándar?
- La madurez de la oferta
- El perímetro y la profundidad funcionales
- La simplicidad de uso y de la instalación, y las posibilidades de parametrización
Clave: una adaptación óptima de la herramienta a tus especificidades
- El grado de adopción de la solución gracias a un traslado de competencias, a un ciclo de formación de los usuarios y a una documentación completa (técnica incluida)
- La actividad de la oferta y su capacidad de acompañar su crecimiento
- La facilidad de integración en un sistema de información
- Tener en cuenta los estándares internacionales
El fabricante:
Elegir una solución de gestión integrada supone también elegir un fabricante. Es importante hacer una observación: el mercado es amplio y tus directivos no son especialistas. Por lo tanto, deberán basarse en varios criterios:
- Los resultados financieros del editor para asegurarse de su continuidad: la renovación de un ERP interviene cada diez años más o menos.
- Su cartera de clientes: ¿es importante? ¿Está formada por empresas del mismo sector que el tuyo? ¿y que tienen una envergadura comparable?
Estos elementos te permitirán apreciar las capacidades de la aplicación que le permiten adaptarse a tus requerimientos.
- Las propuestas en términos de mantenimiento. ¿Cómo se aseguran? ¿Con qué frecuencia están disponibles las actualizaciones?
- El posicionamiento del editor en el extranjero: ¿es capaz de proponer una estructura aplicativa que cubre legislaciones diferentes? ¿está implantado en varios países?
El objetivo:
Ser capaz de parametrizar tus informes de forma totalmente autónoma. Por otro lado, asegúrate de que puedes realizar desarrollos encapsulables y mantenibles con vistas a integrarlos con aplicaciones especificas.









